Algunas de las fantasías que los hombres comparten conmigo son tiernas. Otras son más oscuras: el lenguaje sucio, la humillación, ser usado, ser degradado. Muchos hombres nunca se han atrevido a decirlas en voz alta. Quiero que sepas que se pueden vivir, de forma bella y segura, y que el secreto es el ritual.
Por qué importa el ritual
Un ritual es un marco. Señala el principio y el final de un espacio donde rigen otras reglas. Dentro del marco podemos interpretar papeles, decir cosas que nunca diríamos en la calle y explorar lo que nos excita. Fuera del marco, somos dos personas que se respetan profundamente. El marco es lo que hace que dejarse llevar sea seguro.
Los rituales de respeto y cuidado
Cada velada conmigo empieza igual: conversación, una copa, conocernos, hablar de lo que deseas y de lo que no. Acordamos una palabra que lo detiene todo al instante. Estos pequeños rituales no son formalidades. Son los cimientos que sostienen todo lo demás.
Los rituales del juego
Una vez que el marco está en su sitio, el juego puede empezar: las palabras, los roles, el poder, la humillación si es lo que ansías, en la dirección que hayamos acordado. Como los dos sabemos que el marco está ahí, podemos llegar juntos más lejos de lo que cualquiera de los dos llegaría por su cuenta.
Los rituales del regreso
Después volvemos, juntos. Bajamos el ritmo, nos abrazamos, hablamos. Este regreso importa tanto como todo lo anterior. Es así como una fantasía oscura se convierte en un recuerdo precioso.
Algo para probar
- Imagina tu propio ritual de apertura para una cita: la música, la copa, las primeras palabras, el momento en que empieza el juego. Escríbelo y compártelo conmigo.
- Lee: «Screw the Roses, Send Me the Thorns» de Philip Miller y Molly Devon. Un clásico cálido y claro sobre los juegos de poder consentidos, la confianza y las palabras de seguridad.
- Pregúntate: ¿qué te ayuda a volver con suavidad después? ¿Hablar, abrazarnos, el silencio, comer algo, una ducha juntos?

